domingo, 16 de junio de 2013

CAMINATA CABEÇO D´OR

Estepequeros participantes: Paco, Pastu y el Cronista. El Presi en Galera y Basseta de aprendiz de artesano del herbero. Llevamos unas salidas, en las que es más difícil juntarnos todos, que nos toque la Bonoloto.

Meteorología: primer día de verano, aunque oficialmente, aún estemos en primavera. Calor durante todo el día, pero gracias a que durante la subida al Cabeçò d´Or, el sol nos lo tapaba la propia montaña, hemos ascendido sin mucho calor y bastante fresquitos. En la bajada el sol ya nos daba de cara, con lo que ha aumentado la dificultad de la caminata en su parte final.

Características de la ruta: como el endomondo del Cronista, se ha parado durante el almuerzo, sólo disponemos de los datos de la primera parte de la caminata. En total puede que hayamos caminado unos 13-14 km.con una duración de la ruta de unas 5 horas.

Destacar de la caminata, que ha sido para el Cronista, la más dura de las que lleva realizadas con la Penya. Motivos: los de siempre, la ruta como explicaremos después, se las traía y el segundo motivo, que la condición física no era la más adecuada para esta marcha tan difícil.

Iniciamos la caminata a partir de unos 550 m., por un camino que animaba a la marcha, si bien nuestro amigo Paco, ya nos decía a Pastu y a mí, que más despacio, que lo ¡¡mejor!! estaba por venir. Y se veía venir: mucha senda en zigzag, con mucha gravilla y mucha piedra suelta. A mitad de ascenso al Pastu se le ocurre acercarnos a una cueva que había a mitad del ascenso. Aquí se inician nuestros problemas, porque para llegar hasta la dichosa cueva hemos tenido que recorrer un terreno en ascenso y con gravilla de todos los tamaños y zonas donde los resbalones estaban a la orden del día. Aquí hemos malgastado unas fuerzas, que al servidor le han hecho falta al final de la caminata y a Pastu le han empezado a pasar factura en esta fase de ascenso.

No sin cierta dificultad, pasando por dos zonas "casi de escalada", conseguimos llegar al campamento base (una caseta tipo cueva), donde paramos y almorzamos, para coger fuerzas y conseguir la cumbre tras el almuerzo. Almuerzo ligerito, comparando con otros, donde destacamos las cervecitas frescas de Paco (hay que incorporar esa neverita que traía, al equipaje oficial estepequero) y el café con leche granizado, que nos ha devuelto algo de fuerzas, por lo menos al Cronista, ya que Pastu como sabemos todos, se recupera tras los almuerzos.

Tras las fotos en la cumbre y la firma en el libro de honor, emprendemos el descenso desde el campamento base, por la cara sur, en vez de la este, por la que habíamos ascendido, porque pensábamos que sería menos complicada.

Menos complicada al principio, con sendas más despejadas, si bien seguían apareciendo muchas con gravilla y piedras sueltas que obligaban a bajar con mucha prudencia. Mis cuádriceps, empezaban a quejarse y con razón. En la subida por la subida y en la bajada por la bajada. La cuestión es que ya iba justito de fuerzas y en eso que se nos complica el regreso, porque llegamos a un punto que refiere que la Cuevas de Canelobre están a 8 minutos, ¡¡los cojones!! Nos toca coger una senda prohibida, que nos lleva finalmente al pie de las cuevas y aquí empieza mi calvario particular, pues hay que ascender un buen tramo y mis piernas y mi resistencia están al límite. Así que poquito a muy poco, descansando cada 10 metros, consigo llegar a la otra cumbre (las cuevas de Canalobre), donde nos espera una bien merecida cervecita fresca, que me sabe a gloria.

Hemos decidido por unanimidad, que esta ruta queda relegada hasta el 2017, ¡por lo menos!




2 comentarios:

José Vte. Verdú Gisbert dijo...

Vaja, vaja, m'he lliurat d'una bona. El que em sap greu és el de l'esmorzar, ... des de quan es passa fam en aquesta Penya?

Angel dijo...

Jaja y mira que aún así, que te caiga el Bonoloto es dificil, así qeu imaginate jaja

saludos!